Archivo de la categoría: 1.1. Test

Triumph Tiger 800 XC, rompiendo esquemas.

Aprovechando los Blue Days de Triumph, me acerqué al concesionario de Valencia a probar la nueva Tiger 800 XC. La gran expectación que ha despertado este modelo, junto con mi racional atracción por las trail, me hizo aprovechar esta gran iniciativa del fabricante británico. Las especificaciones de la máquina atraían mi curiosidad de forma casi irresistible: motor DOHC de tres cilindros en línea, 800 cc, 95 CV / 9300 rpm y 79 NM / 7850 rpm; 210 ó 215 kg de peso (según versión) y un precio base de 8.495 € ó 9.395 € (de nuevo según versión), a modo de resumen.

Una vez elegido el modelo a probar, tenía que decidir la versión, pues la pequeña de las Tiger se presenta en dos versiones: la XC, mejor dotada para su utilización off-road y la versión estándar, orientada a usos más asfálticos. La verdad es que había leído por encima algunas de sus diferencias, pero no me quedaban claras del todo, así que acudí a las fichas técnicas de cada una para tener claro entre qué dos máquinas debía decidirme.  Las principales diferencias entre ellas son:

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Yamaha XT660R, la sencillez como virtud.

El concesionario Yamaha de mi ciudad organizó unas jornadas de prueba de varios de sus modelos. Reservé por teléfono la prueba de una moto que siempre ha llamado mi atención y espoleado mi curiosidad, por lo diferente de sus planteamientos: la Yamaha MT-03. Siempre me he preguntado si esas declaraciones de “más sensaciones que prestaciones” serían reales… si realmente una moto de 45 CV puede emocionar en cuanto a sensaciones de conducción (en otros muchos aspectos, tengo claro que sí podría).

Pero la respuesta tendrá que seguir esperando, pues un error en las reservas de Saica me dejaron sin MT-03. La alternativa estaba más que clara: una moto con el mismo motor, sólo que con geometría de trail… la Yamaha XT660R. Al fin y al cabo, mi próxima moto tiene muchas posibilidades de ser una trail.

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Kawasaki VN1700 Voyager, yate de lujo.

Hacía mucho tiempo que me había propuesto probar alguna gran cruiser. Aunque no es el tipo de moto que más me atrae y en pocas ocasiones puedo sentirme identificado con ellas, soy de los que pienso que todas las motos son buenas y que en esta vida hay que probarlo (casi) todo. Además, este modelo en concreto reunía características particulares más allá de las debidas a su tipología cruiser, por su marcadísima orientación al turismo más confortable. Continuar leyendo


Suzuki GSX-R1300 Hayabusa, el fluir de la carretera

El martes, 2 de febrero de 2010, fue una fecha señalada en mi vida motera. Lo fue por varias razones: estrenar mi nueva suspensión delantera, compartir una ruta de día completo con una de las personas con las que mejor me entiendo sobre la moto… pero una razón prevalece sobre todas las demás, y es que llegó ese día que deseas vivir, pero que no sabes si te será posible hacerlo. El martes, 2 de febrero de 2010, piloté una Suzuki GSX-R1300 Hayabusa. Continuar leyendo


Ducati Multistrada 620, la hermana menor.

Bueno, pues hoy he probado la segunda candidata seria a ser mi moto. Iba dispuesto a bajarme de ella y darle la señal al dueño, pero después de probarla… me lo tengo que pensar más… estoy hecho un lío y no sé que hacer.

La moto es una maravilla. Tiene unos acabados que a mí me convencen, una estética muy particular que a mí me encanta y unos colores (amarillo con chasis negro) que me parecen muy adecuados a su descarada personalidad. Continuar leyendo


Suzuki GSF650N Bandit, la utilitaria.

Hoy, por fin, he probado la Bandit. Y la conclusión es tan clara como tajante: me compro la Strom.

No obstante que no llame a engaño esta primera frase. Sigue leyendo y verás que la Bandit es mejor de lo que se desprende de tal afirmación. También descubrirás la respuesta a otra gran polémica motera: V2 vs. 4L… ¿cuál es mejor?. Bueno, al menos sabrás MI respuesta.

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Suzuki DL650 V-Strom, caballo de batalla.

Esta mañana me he llevado una inmensa alegría al ver el sol fuera. No llueve, así que voy a poder cumplir con la cita concertada en Suzuki para probar la V-Strom.

Cojo el casco réplica Rossi y la Burrica (me encanta al esquizofrénica combinación) y me voy para allá. Llego 25 min antes de la hora (con alevosía y premeditación), y entre papeleos, fotocopias de DNI y carnet de conducir (caducado), a las 10:45 estoy frente a una enorme V-Strom roja, preciosa, que me dice “sube que te llevo”. No, cariño, subo y te llevo yo a tí.

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