Triumph Tiger 800 XC, rompiendo esquemas.

Aprovechando los Blue Days de Triumph, me acerqué al concesionario de Valencia a probar la nueva Tiger 800 XC. La gran expectación que ha despertado este modelo, junto con mi racional atracción por las trail, me hizo aprovechar esta gran iniciativa del fabricante británico. Las especificaciones de la máquina atraían mi curiosidad de forma casi irresistible: motor DOHC de tres cilindros en línea, 800 cc, 95 CV / 9300 rpm y 79 NM / 7850 rpm; 210 ó 215 kg de peso (según versión) y un precio base de 8.495 € ó 9.395 € (de nuevo según versión), a modo de resumen.

Una vez elegido el modelo a probar, tenía que decidir la versión, pues la pequeña de las Tiger se presenta en dos versiones: la XC, mejor dotada para su utilización off-road y la versión estándar, orientada a usos más asfálticos. La verdad es que había leído por encima algunas de sus diferencias, pero no me quedaban claras del todo, así que acudí a las fichas técnicas de cada una para tener claro entre qué dos máquinas debía decidirme.  Las principales diferencias entre ellas son:

  • Llantas:
    • XC:
      • Delantera: de aluminio de 36 de radios y 21 x 2.5
      • Trasera: de aluminio de 34 radios y 17 x 4.25
    • Estándar:
      • Delantera: de aleación ligera de 10 palos y 19 x 2.5
      • Trasera: de aleación ligera de 10 palos y 17 x 4.25
  • Neumáticos:
    • XC:
      • Delantero: 90/90 ZR 21
      • Trasero: 150/70 ZR 17
    • Estándar:
      • Delantero: 100/90 ZR 19
      • Trasero: 150/70 ZR 17
  • Suspensiones:
    • XC:
      • Delantera: Horquilla invertida Showa de 45 mm. Recorrido de 220 mm.
      • Trasera: Amortiguador Monoshock Showa ajustable en precarga y extensión. Recorrido de 215 mm.
    • Estándar:
      • Delantera: Horquilla invertida Showa de 43 mm. Recorrido de 180 mm.
      • Trasera: Amortiguador Monoshock Showa ajustable en precarga. Recorrido de 170 mm.
  • Manillar:
    • XC: Ajustable, con una anchura de 865 mm.
    • Estándar: Fijo, con una anchura de 795 mm.

Estas diferencias en la configuración de sus trenes provocan, como es lógico, diferencias en algunas de sus cotas:

  • Altura sin retrovisores:
    • XC: 1.390 mm.
    • Estándar: 1.350 mm.
  • Altura del asiento:
    • XC: ajustable entre 845 y 865 mm.
    • Estándar: ajustable entre 810 y 830 mm.
  • Distancia entre ejes:
    • XC: 1.545 mm.
    • Estándar: 1.530 mm.
  • Lanzamiento / avance:
    • XC: 23.1º / 91.1 mm.
    • Estándar: 23.7º / 86.2 mm.
  • Peso:
    • XC: 215 kg
    • Estándar: 210 kg
Estas diferencias junto con algunos detalles estéticos son las que distinguen ambas versiones. Está claro que las llantas de radios, la medida del neumático delantero de 21″, la horquilla de mayor calibre y los recorridos de suspensión más largos en la XC, contra las llantas de aleación, neumático delantero de 19″, horquilla menos robusta y recorridos de suspensión más cortos en la estándar, orientan a la primera hacia un uso campero en mayor medida que a la segunda. No teniendo problemas de altura de asiento, y estimando que siempre es conveniente contar con cierta capacidad off-road (nunca se sabe donde encontrarás una pista que te gustaría seguir… y ya me ha pasado más de una vez), amén de una mayor atracción estética, hicieron que me decidiera por la versión más “bestia”, la XC.

Mi unidad de pruebas

Y dicho y hecho, aproximadamente un mes después de haber reservado la prueba, allí estaba una espléndida Triumph Tiger 800 XC blanca esperándome a la puerta del concesionario.

Después de aclarar el papeleo y mientras esperaba a la organización del resto del grupo, aproveché para acercarme a apreciar los detalles. Lo primero que me saltó a la vista de forma meritoria, pues no tenía intención de comprobarlo en un primer momento, fue la calidad de materiales y acabados de esta máquina. Todos los plásticos, mecanizados, pinturas… absolutamente todo está en su sitio, y transmiten una sensación de calidad realmente destacable. Diría sin temor a equivocarme que Triumph se ha esforzado mucho en que esta máquina no sea una más, y esa sensación de trabajo bien hecho se percibe sólo con mirarla. Es sintomático que incluso un elemento frecuentemente minusvalorado, como es la pata de cabra, presente un acabado impecable que enriquece el conjunto. Si dicen que la primera impresión es la que queda, mi primera impresión estática ha sido inmejorable.

Poco a poco me voy fijando en más detalles, aunque sé que no tengo demasiado tiempo para escudriñar demasiado. La estética es, como siempre, muy subjetiva. Personalmente siempre me ha parecido que esta estética de hierros fuera que la Tiger comparte con la que es su máxima rival, y a cuya imagen y semejanza estética se ha creado, la BMW F800GS, es muy acertada para este tipo de motos: los plásticos estrictamente necesarios, chasis y subchasis a la vista y en general poca decoración. Si la intención es que den una imagen de máquinas duras, lo logran… y me gusta, insisto, para este segmento del catálogo.

La Tiger bajo la lupa

La Tiger es parca en carenados. De hecho, si no fuera por la pantalla que monta sobre faros y relojes, podría decirse que es una moto desnuda, pues sólo el depósito, ancho en su parte alta, ayuda a que el piloto esté resguardado de los elementos meteorológicos. No puedo evitar recordar el enorme conjunto de plásticos que forman el carenado de la Suzuki DL650 V-Strom, cuya protección aerodinámica es sobresaliente (y seguro que muy superior a la de esta Tiger) a cambio de un aspecto más masivo y pesado. En cualquier caso, nunca he creído imprescindible una gran protección aerodinámica en las motos (sí conveniente, pero no imprescindible), y siempre he tenido a la falta de dicha protección como un limitador natural de la velocidad. En la V-Strom era fácil sobrepasar los límites sin percatarse de ello gracias precisamente a su excelente carenado.

Vista lateral de la Tiger XC

Mi unidad tiene montados diversos elementos del catálogo de accesorios Triumph. Me gustan varios detalles de esta Tiger: los faros antiniebla (opcionales), que además de un elemento de seguridad terriblemente necesario en determinadas circunstancias, le dan un toque estético muy aventurero; los cubremanetas, muy acertados y muy agradecidos para el invierno, además de necesarios en off-road; los protectores de las barras de la horquilla; el conjunto guardabarros delantero/ pico de pato (este último de serie sólo en la versión XC, opcional en la estándar); protectores de motor para el caso de caída (opcionales)… multitud de detalles allá donde se mire, todos ellos con la calidad y terminación antes mencionada. No fui capaz de encontrar ni un sólo elemento que desentonara en el magnífico conjunto que es la Tiger.

Hecha la toma de contacto visual, me subo a ella para ajustar retrovisores e ir habituándome. En cuanto me siento en ella, me doy cuenta de algo que se hace evidente: ¡no apoyo los talones en el suelo!. Es la primera vez que me ocurre, así que asumo que es la moto con el asiento más alto de cuantas he probado. Recuerdo que en la V-Strom sí apoyaba completamente ambas plantas de los pies, aunque sobre los talones descansaba poco peso. Para referencia del lector, mi estatura es de 1,87 m. y mi peso en el momento de la prueba, de unos 88 kg, dimensiones que me evitan problemas con motos de gran tamaño. En cualquier caso, la unión depósito / asiento es estrecha, por lo que atenúa en parte el problema que para algunos conductores puede ser su considerable altura de asiento. Caigo en la cuenta de que las suspensiones tienen un tarado más bien firme, cediendo menos de lo esperado bajo mi peso. Uno siempre espera unas suspensiones más bien blandas en una trail, cosa que no se encuentra en esta unidad de Tiger. Veremos su comportamiento en marcha, aunque ya me pasó algo parecido con la V-Strom y su comportamiento en carretera bacheada me decepcionó en parte.

Puesto de conducción de la Tiger

La moto se siente estrecha. La verdad es que cuesta creer que uno está sentado sobre una moto de 800 cc y 215 kg de peso. Salvando las distancias, desde la posición de piloto me recuerda más a la Yamaha XT660R que a la V-Strom… salvando las distancias, repito, porque la presencia del imponente depósito difícilmente puede obviarse.

La sensación de calidad que se percibe a su lado tiene continuidad cuando se está sobre ella. Realmente me gusta mucho el esmero que Triumph ha volcado en la fabricación de su moto, que hace que no tenga nada que envidiar a ningún competidor. Cuando se habla de este aspecto, muchos tienen como referencia a la japonesa Honda. Yo no. Mi referencia en cuanto a calidad de terminación entre las marcas generalistas es, sin duda, Ducati. Y esta Tiger, insisto, no tiene absolutamente nada que envidiarle a las italianas. Bien por Triumph, pues la sensación de tener una moto diseñada y fabricada con atención, esmero e incluso, porqué no decirlo, mimo, es algo que muchos usuarios valoramos muy positivamente.

Nada está fuera de lugar en la Tiger para un conductor habituado a cualquier cosa que no sea una BMW: todos los mandos están en su situación estándar y nada me pareció extraño ni fuera de lugar. Bueno, una cosa sí me extrañó, aunque debo decir que por lo positivo: los retrovisores son funcionales de verdad. En cuanto me puse a ajustarlos, vi que me iban a proporcionar una imagen clara y real de lo que pasaba por detrás y por los laterales. Es un problema con el que me suelo encontrar en la mayoría de las motos, pues soy más bien corpulento, aspecto siempre acentuado por las chaquetas moteras. Sin ir más lejos, para ver por los retrovisores de mi Z, levanto el brazo correspondiente para mirar por debajo de él… así está el tema.

En cualquier caso, toda esta excelente primera impresión no valdrá absolutamente de nada si la máquina británica no me convence en marcha, y los compañeros ya están subiéndose a las motos. El monitor se para a mi lado, me dice que no se puede adelantar y que la moto que llevo se presta mucho a caballitos y maldades varias, que no las haga. ¿De qué me sonará a mí esta advertencia?… sí, de la prueba que hice de la XT660. Le contesto que no hay problema (soy un buen chico) y le doy al botón mágico.

La británica cobra vida. Lo hace con un sonido… diferente. Es la primera vez que escucho un tricilíndrico (nunca he coincidido con ninguno, ni en salidas, ni en paradas, ni…) y me resulta extraño. Eso sí, me gusta. Un sonido grave, pero no tanto, que podría definirse a medio camino entre el sonido continuo y regular de un tetracilíndrico y el sonido grueso de un bicilíndrico. Bueno… tiene tres cilindros, no le falta lógica al asunto, ¿no?. En cualquier caso, me gusta.

Las vibraciones, tanto al arrancar como al ralentí en parado se notan, pero menos de lo que me esperaba. Creo que si no estuviera acostumbrado a mi tetracilíndrico en línea japonés, este aspecto me hubiera pasado desapercibido. Dicho de otro modo: las vibraciones son escasas y nunca molestas.

Bien, con todo en su sitio, meto primera y salgo en tercer lugar, detrás del monitor (Daytona 675) y una imponente Speed Triple. El primer aspecto que me salta a la vista es el cambio, bien ajustado y de recorrido más bien corto. El embrague deja entrar potencia al poco recorrido de maneta, lo cual personalmente me encanta, y me sorprende la conexión entre el puño del gas y la rueda trasera. Cualquier acción sobre el gas, por pequeña que sea, se transmite ipso facto al asfalto, ¡fantástico!. Esto tiene sus pros y sus contras, como todo: el poseedor de una de estas máquinas deberá desarrollar un tacto de gas exquisito si no quiere obsequiarse así mismo u obsequiar a un eventual acompañante con continuos tirones en conducción por ciudad. A favor, la gran sensación de control que se tiene sobre la conducción, el feeling que transmite dicha sensación de control y la gran satisfacción que produce. Personalmente, y como se puede comprobar, me encanta el tacto de gas directo, y esta Triumph lo borda. No voy a tener tiempo de perfeccionar dicho tacto, pues afortunadamente el recorrido urbano no será excesivo, pero sí podré comprobar que la respuesta es envidiable en carretera.

En un semáforo, veo que el compañero de la Speed Triple se gira para hablar con otro que lleva una Street Triple R. Supongo que van juntos a la prueba, así que les digo que si quieren rodar uno detrás de otro, que pase delante mío la Street, quedándome en cuarto lugar. Acceden gustosamente, y ese será el orden definitivo de marcha (al menos por delante de mí): Daytona 675, Speed Triple 1050, Street Triple R 675  y mi Tiger 800 XC. Por detrás, una Tiger estándar, una Bonneville… un nutrido grupo de máquinas británicas con un denominador común: soñadores conductores babeantes de placer.

El manejo por ciudad no me sorprende: moto alta y estrecha, con buenos bajos que hacen muy útil el marcador de marcha engranada, porque es fácil rodar entre coches parados, intentando alcanzar la cabecera de un semáforo en rojo… ¡en tercera!: una devora-atascos. Conocida la moto seguro que se mira mucho menos dicho marcador, pero de momento me viene bien. Se pasa con mucha facilidad entre los coches, con una agilidad propia de este tipo de motos. La potencia disponible desde casi el ralentí, con una respuesta realmente destacable desde abajo, y la conexión puño/neumático descrita anteriormente, hacen que dejar atrás cualquier problema a golpe de gas sea un juego de niños, debiendo prestar atención al velocímetro para no caer en excesivas alegrías.

La postura me parece hecha a mi medida, y me encuentro como en casa desde el primer momento: las piernas en un ángulo cómodo y natural, el manillar ni cerca ni lejos, con las manos estudiadamente separadas, el cuerpo inclinado lo justo… Es cierto que normalmente suelo sentirme cómodo sobre cualquier moto (no soy demasiado exigente con las posturas, y hasta la CBR600RR me parece una moto que no es tan incómoda como se suele pensar), pero esta postura es de auténtico lujo árabe. Lógico, por otra parte: es una trail.

Ya en la salida de la ciudad, nos detenemos a repostar las máquinas que andan escasas del necesario caldo. El excelente indicador de mi Tiger me indica que el depósito está entre 1/2 y 3/4, por lo que soy de los que no reposto. Aprovecho para sacar alguna fotografía más (el protagonismo del escape en el flanco derecho es destacable) y comentar cosas con los compañeros de las Triples. Al comentarles la prueba de la XT con Yamaha y el corto, aburrido e insulso paseo que nos dieron por autovía, me advierten que con este monitor las motos se prueban de verdad. Tomo nota para intentar no quedarme atrás y “probar de verdad” la Tiger, a ver de qué es capaz.

Vista desde la 1 en punto

Vista desde las 5 en punto

Arrancamos de nuevo, y el ritmo impuesto por la cabeza se convierte en vivo, ya de cara a la carretera abierta… si no fuera por el tráfico. En cualquier caso, me doy cuenta que éste pronto va a dejar de ser un problema: en cuanto encaramos la autovía, un acelerón considerable del monitor nos lanza hacia la inmediata salida que debemos tomar, dejando atrás toda la oleada de torpes coches que nos molestaba. Puesto sobre aviso, me aplico en seguir a las destacables deportivas que me preceden (recuerdo: Daytona, Speed Triple y Street Triple), ¡y la Tiger estira mis brazos mientras acelera con una rabia que me deja absolutamente sorprendido!. Las motos que van delante de mí sólo han contado con el factor sorpresa de acelerar antes, pero mi trail se ha puesto al día inmediatamente, impidiendo que me dejaran atrás.

En el ramal de enlace con una nueva autovía encontramos más tráfico. Una verdadera lástima, porque son tres curvas enlazadas derecha-izquierda-derecha que dan de sí para divertirse. En cualquier caso, ello nos da ocasión de volver a probar la respuesta de nuestros motores, pues en cuanto la salida se convierte en incorporación a una nueva autovía… ¡gas!.

El enlace lo trazo en tercera, al ritmo tranquilo que nos dictaban los coches precedentes. Pero ya consciente de lo que iba a pasar nada más encontrar espacio delante, esta vez no me cogen desprevenido. Cargo peso delante y gas a fondo en pos de las deportivas. Tercera, cuarta, quinta, sexta… engrano las marchas a una velocidad sorprendente… tan sorprendente como la aceleración de la Tiger. Sólo la Daytona y la Speed Triple se distancian un poco, pero la Street no es capaz de hacerlo, acortando levemente mi distancia a ella. Obviamente es imposible saber qué parte de mérito tienen las motos y qué parte los conductores, pero una cosa me queda clara: por primera vez me doy cuenta que existe una trail de media cilindrada que no renuncia a unas prestaciones más que respetables, por el hecho de ser una trail. A su lado, parece que las máquinas de la competencia pidan perdón por ser trails (excepción hecha de la F800GS) y no se atrevan a demostrar poderío más allá de sus ponderadas y lógicas cifras de potencia. Sí señor… esta británica me gusta cada vez más.

En este primer trecho de escasa distancia compruebo otra cosa que por otra parte ya me esperaba: la protección aerodinámica nada tiene que ver con la de la V-Strom, aunque sí es cierto que es sorprendentemente eficaz considerando los elementos que la proporcionan. La pequeña pantalla, el conjunto faros/relojes y el característico depósito hacen un muy buen trabajo, dado su tamaño y su acertada estética. Claro que milagros a Lourdes. En cualquier caso, a falta de comprobar su eficacia bajo condiciones de lluvia o frío, personalmente me doy por satisfecho. En cualquier caso, Triumph dispone en opción de una pantalla de mayores dimensiones.

El monitor reduce la velocidad, y es que una mirada por el retrovisor me descubre un vacío tras de mí: el resto del grupo se ha quedado tan atrás que ni siquiera los vemos. En cualquier caso, en breves momentos nos alcanza la Tiger estándar (montada a dúo por una pareja) y el resto de motos.

Un nuevo enlace nos lleva a una vía de doble carril por sentido y numerosas glorietas. De nuevo volvemos a exprimir la aceleración de nuestras monturas, y los coches van quedando atrás con la facilidad a la que estamos acostumbrados los conductores de motocicleta. Me choca el poder seguir a las deportivas que me preceden sin ningún esfuerzo, a pesar de que todos estamos estrujando las capacidades motrices de nuestras respectivas unidades.

Llega la primera glorieta, y el tráfico hace que nos la tomemos con la calma requerida, no sin antes llegar a un ritmo ciertamente vivo a su incorporación. La alta vegetación del centro de la vía circular hace que un automóvil aparezca de repente, haciéndonos frenar relativamente fuerte. Los frenos de la Tiger responden con mordiente y potencia. No voy a compararlos con los frenos de una deportiva desde luego, pero son mucho mejores que la mayor parte de frenos de serie que he probado, quitados los más racing. Con esta moto no sentiría la necesidad de mejorar el equipo de frenado como la sentí en mi Z750S.

Una vez dentro de la glorieta, la Tiger reacciona de forma muy neutra, cosa nada sorprendente dada la baja velocidad a la que efectuamos el giro. No hay reacciones extrañas ni ningún comportamiento fuera de lugar. Cuando el monitor encara la salida de la rotonda vuelve a estrujar su Daytona, con las nakeds detrás. A mí me coge aún dentro de laglorieta, lo que me permite abrir gas aún inclinado hacia la izquierda. La reacción es inmediata y muy satisfactoria: el golpe de gas me ayuda a levantar la moto para inclinarla a la derecha y tomar la salida de la glorieta, tal y como había previsto. Con las lógicas precauciones para no verme sorprendido por una moto que no conozco (básicamente, siendo comedido con el golpe de gas) compruebo que las reacciones de la Tiger han sido nobles y previsibles, y en ningún momento me han regalado ninguna sorpresa. Me transmite una confianza y una sensación de control total.

Llegamos a una segunda glorieta, esta vez sin tráfico. El cabeza de pelotón se aproxima a ella rápidamente… sin reducir. Frena y traza los giros como una exhalación, derecha – izquierda – derecha, y sigue adelante con aceleración renovada. Y detrás de la Daytona, la Speed. Y detrás de la Speed, la Street. Y detrás de la Street… sí, efectivamente, la Tiger XC. ¡Y de qué forma, señores!. Son suficientes dos golpes de cadera (en los cambios de inclinación) y unos sencillísimos contramanillares (facilitados por la gran palanca disponible) para que la Tiger se meriende la glorieta sin inmutarse lo más mínimo, siguiendo el ritmo de sus hermanas deportivas. La parte ciclo se muestra imperturbable, firme en el pisar y con un trabajo impecable de cada una de sus partes: chasis y suspensiones. La acción me arranca una sonrisa dentro del casco, y es que para ser una moto campera, su comportamiento en asfalto es impresionante. Y eso que apenas he visto nada.

Nuevo corte de gas, y mirada por el retrovisor. De nuevo nos hemos quedado los cuatro solos. circulamos el siguiente tramo recto con calma, lo cual me permite fijar sensaciones. ¡Y qué sensaciones!. La Tiger es potente, prestacional, estable, ágil, cómoda… ¡diría que Triumph ha hecho un muy buen trabajo!. Pero aún estamos en medio de la prueba.

Llega una nueva glorieta. El monitor acelera sin exageraciones para tomarla a buen ritmo, pero antes de entrar en ella, hace un gesto con su mano izquierda, describiendo unos círculos con su dedo índice. Entiendo que vamos a  dar media vuelta, y la llegada a la entrada reduce nuestras distancias de seguridad. Efectuados los 180º del giro, me dispongo a tomar la salida… ¡cuando de pronto el monitor sigue girando la rotonda!. Al ir en cuarto lugar, no me pilló por sorpresa (como en la prueba de la XT, que iba detrás del monitor), y la cosa tuvo su gracia, porque dimos varias vueltas sin dejar de estar inclinados, a una velocidad moderada, lo que me permitió comprobar la buena estabilidad en giro que tiene esta máquina (diría que sorprendente para este tipo de motos, que suelen comportarse de forma menos estable por sus geometrías, alto centro de gravedad y blandas suspensiones). Un acierto para carretera de buen firme… pero me siguen asaltando las dudas del comportamiento de esta configuración de suspensiones en firmes bacheados u off-road.

Nuestros compañeros no llegan, así que el monitor se encoge de hombros, nos hace una señal y salimos de la glorieta, deteniéndonos con seguridad en un amplio arcén, un poco más adelante. Nos da tiempo a comentar alguna jugada, y pronto llega el resto del grupo.

Emprendida de nuevo la marcha, la última glorieta nos enlaza con un nuevo tramo de autovía, que tras un puñado de kilómetros nos devolverá a la ciudad. En el carril de incorporación, volvemos a las andadas: ¡GASSSSSSS!. Vuelvo a engranar marchas a un ritmo vertiginoso. Vamos rápido… y seguimos acelerando. Estoy decidido a no perder a los tres que me preceden. Pero en esta ocasión, aunque muy poco a poco, se van distanciando. Nada preocupante, pero llegado cierto punto, la Daytona hace valer su apretado motor y su carenado, la Speed su potencia bruta y la Street su ligereza para sacarme una ligera ventaja. En cualquier caso, y considerando que voy montado en una trail… el rendimiento de mi montura es simplemente espectacular, pues me veo catapultado con rabia y solvencia a velocidades realmente absurdas para esta clase de máquinas. Las curvas enlazadas de la autovía (de radio escaso para este tipo de vía) son trazadas sin la más mínima compasión, sin tener que soltar gas y con unas trayectorias rigurosas y perfectamente ejecutadas. ¡El comportamiento de esta moto es espectacular!.

Los kilómetros de autovía pasan en un abrir y cerrar de ojos. ¡Cómo no iban a pasar de este modo!. Nos enfrentamos a un nuevo tramo urbano, esta vez más prolongado que el anterior. Nos lo tomamos con la calma y precaución que requiere la delicada conducción por ciudad. Circulando por una avenida, de pronto, veo sacudirse las motos que me preceden por una tapa de alcantarilla más baja que el asfalto. Sin pretender evitarla, paso yo también por encima de ella, ¡y sorprendentemente ambas suspensiones absorben el bache con suavidad!. Nada que ver con las sacudidas de las deportivas de delante. Sinceramente me sorprendió, dado el comportamiento que hasta entonces habían mostrado los tarados de las suspensiones. A partir de ese momento, fui buscando baches en nuestro recorrido urbano (los cuales no escasean, desgraciadamente) y todos fueron absorbidos de forma destacable, sin duda mucho mejor que lo hizo en su día la V-Strom (aunque en honor a la verdad, he de decir que la carretera por la que metí a la Suzuki estaba realmente desguazada). Es una pobre prueba de la actitud sobre malos firmes, pero algo es algo.

Llegando al concesionario, me pasó algo que debo confesar aunque me avergüence en parte: circulando a muy baja velocidad, casi guardando equilibrio… se me caló la moto. Me sorprendió, y la arranqué inmediatamente sin saber porqué me había pasado eso. Aunque pronto lo averigüé: ¡estaba circulando en tercera velocidad casi en parado!. Tal es la benevolente respuesta de los bajos de este motor, que no había percibido ningún problema circulando en tercera casi en parado… hasta que la lógica de la mecánica se impuso, claro. Un motor eficaz desde el ralentí hasta las… ¿10.000 rpm?, no lo sé… más o menos.

Una vez en el concesionario, rellené el consabido cuestionario sobre el modelo probado. Por primera vez, el espacio destinado a la pregunta “¿Qué es lo que más te ha gustado de la motocicleta?” se me quedó escaso… escasísimo. No cabía todo lo que quería escribir. En cambio, su contrapuesto “¿Qué es lo que menos te ha gustado de esta motocicleta?”, con el mismo espacio, se quedó vacío. Bueno, no es cierto, escribí algo… pero fue tal tontería, que ni recuerdo que fue.

Una vez probada esta Tiger 800, realmente me planteo la necesidad de una maxitrail más voluminosa, pesada y sobretodo cara. Esta Tiger tiene todo lo que un motero desea en una trail e incluso más, al menos en lo que asfalto se refiere, que es el uso mayoritario que se le da a este tipo de motos. En esto tiempos de cinturones prietos, esta moto justifica por sí misma el plantearse si de verdad las maxitrail aportan tanto más como para justificar esa importante diferencia de precio con respecto a esta peso medio hormonada.

Triumph Tiger 800 XC… o como romper ideas preconcebidas sobre algo. ¡Good job, Mr. Triumph!.

Triumph Tiger 800 XC, rompiendo esquemas

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Acerca de Xavi (Motoret)

Una frase escuchada en un spot publicitario: "Cuando naces, todo el mundo ríe y tú lloras; ve y vive tu vida de forma que cuando mueras, tú sonrías y los demás lloren". Ver todas las entradas de Xavi (Motoret)

63 responses to “Triumph Tiger 800 XC, rompiendo esquemas.

  • marc

    En el maravilloso arte de la escritura pasa algo maravilloso, se puede sentir la pasión de una experiencia sentado, por ejemplo, en la butaca de un ordenador, pero para que ello se produzca el escritor debe reflejar en el texto su pasión. En este artículo dicha pasión esta tan bien descrita y detallada que me ha encandilado. Muchas felicidades y a disfrutar de este maravilloso mundo de las motocicletas. Enhorabuena por la crónica.

  • Julupanter

    Sin duda suscribo la opinión de Marc, un artículo muy interesante de leer hasta el final, en gran parte por la pasión que has puesto…. que hace que ahora desee acercarme al concesionario a probar una Tiger ^_^

    • Xavi (Motoret)

      Gracias, Julupanter :). Pues es ni más ni menos que lo que la moto me transmitió. Y es que Triumph ha hecho un gran trabajo, sin duda. Tampoco sorprende en exceso, pues ya tiene modelos que están entre los mejores de sus respectivas categorías (Daytona, Street Triple), y no es casualidad que el magnifico motor 800cc de esta Triumph derive del no menos sorprendente e impresionante 675cc.

      Que por cierto, aprovecho para imponerme el dar un último empujón a la entrada de la Street Triple que también probé. Permanezcan atentos a sus pantallas, porque no tiene desperdicio 😉

  • FRANCISCO

    Muy buena motopor lo que veo y excelente relato, felicitaciones. La verdad que a traves de las vivencias plasmadas en el texto me he dado un paseo sobre la Tiger XC 800 a pesar de estar en realidad sentado en el living de mi departamento. Desde la Argentina, un abrazo y felicitaciones de nuevo por la tarea. –

    • Xavi (Motoret)

      Gracias, Francisco :). Sí, realmente es una muy buena moto, o al menos es lo que me transmitió tras la prueba. Sorprendentemente buena. Bienvenido al blog y que sea correspondido ese abrazo. ¡Desde Argentina!. Nunca dejaré de maravillarme por las posibilidades de comunicación que tenemos hoy en día 🙂

  • amador

    Si la XC te ha gustado por asfalto,imaginate como va de bien la ON ROAD,yo tengo la gran suerte de tener una y es una maravilla,nada que ver(en asfalto) con la F800GS que fue mi anterior moto.
    Gran relato,gracias.
    Salu2.

    • Xavi (Motoret)

      Gracias a ti por pasarte y dejar tu comentario, Amador.

      La verdad es que me quedé con las ganas de probar la Tiger 800 asfáltica, para comprobar las diferencias. Estando mejor adaptada a lo negro, seguro que su comportamiento es espectacular. Pero claro… la XC, la Street… una tercera prueba ya me pareció abuso, jajaja. Yo no he probado la BMW F800GS, pero después de probar la Triumph Tiger 800 XC… me resulta difícil creer que la BMW funcione mejor, y fácil que no llegue al nivel de la Triumph, aunque estoy seguro que tampoco es una mala moto, ni mucho menos.

      Un saludo 🙂

      • Gustavo

        Xavi, extraordinario cuento, y te digo cuento pues aca en Chile, por lo menos, un cuento es lo que mas entretiene, no dejé de leer en momento alguno, lo que si, me haz traído un gran problema, estaba seguro de comprarme la yamaha tenere 660 z, pero con tu versión de la Tiger 800 xc, NO SE QUE HACER PARA JUNTAR MAS DINERO, jajajaja, para que me alcance para esta última.
        Te envío un abrazo a la distancia y un enorme agradecimiento por tu extraordinaria ayuda.

      • Xavi (Motoret)

        Un saludo, Gustavo:

        Pues siento mucho ser el causante de tus dudas :D. En cualquier caso, voy a resarcirme y te remito a la prueba que hice de la Yamaha XT660R. Es una moto muy parecida a la Ténéré que has elegido, y realmente funciona muy bien:

        https://motoreteando.wordpress.com/2010/12/10/yamaha-xt660r/

        Seguro que aciertas en tu elección :). Un saludo y… ¡muy contento de intercambiar letras con alguien tan lejano! 🙂

  • Lou

    Buenas Xavi:

    Muy buen relato. Realmente fue como si yo mismo hiciese la prueba. Tengo un amigo con una Triumph, pero el modelo antiguo y está encantado con ella (y es la tercera que tiene ya, por que hace un montón de kilómetros al cabo del año…). Veo que Triumph sigue haciendo las cosas bien!!.

    Un saludo y gracias por el blog!

    Lou

    • Xavi (Motoret)

      ¡Hola, Lou!:

      La verdad es que parece que Triumph sí hace las cosas bien. Es la primera británica que pruebo, y no me ha podido dejar mejor sabor de boca. Además, las pruebas y comparativas que hacen en la prensa especializada coincide en ello. Cuando el río suena… 🙂

      Gracias a ti por pasarte, a pesar de que últimamente lo tengo muy abandonado.

      Un saludo.

  • Alex

    Hola Xavi, como bien dicen todos leyendo tu relato he tenido la sensación de ir pilotandola..muchas gracias.
    Aprovecho para hacerte una consulta, estoy pensando en adquirir este modelo que has probado ya que un conocido la tiene y me habla maravillas, mi miedo es que va a ser mi primera moto “grande”, estoy acostumbrado a conducir maxiscooters y hacer a diario unos 150kms por autopista, mis dimensiones físicas son parecidas a la tuya, crees que haré bien con esta compra? es dócil? me acostumbraré rápido a conducir la? muchas gracias de antemano y felicidades por tu relato.

    Saludos

    Alex

    • Xavi (Motoret)

      Un saludo, Alex:

      Bueno, aconsejar o no una compra es siempre delicado, porque como decimos los moteros, “no hay moto mala sino compra equivocada”. De todas formas, te comento: según dices, estás acostumbrado a llevar maxiscooters. Asumo que son superiores a 250cc y de un peso de entre 150 y 200 kg. Esta experiencia te da una base para llevar una motocicleta de “gran cilindrada” (como ha puesto de moda la DGT y los medios de comunicación generalistas). De todas formas, el cambio va a ser grande.

      Si tienes una complexión parecida a la mía, no vas a tener problemas en el manejo de la Tiger. Es alta, pero precisamente por ello ágil en movimiento. Tiene potencia, ya lo creo que la tiene, y además disponible desde apenas el ralentí. El tacto del gas poco tiene que ver con un scooter, por muy maxi que sea: el variador ayuda en estos casos. A favor, encontrarás un vehículo mucho más estable y de mayor frenada.

      A priori, no deberías tener problemas al manillar de la Tiger. Las motos, como cualquier otro vehículo, no tienen voluntad propia: hacen lo que sus pilotos les ordenan. Si se toman las cosas con calma, se tiene claro lo que se lleva y se es consciente de las propias limitaciones, no debe haber ningún problema.

      Siempre recomiendo lo mismo: pruébala (si tienes ocasión). Creo que si la pruebas, se te irán todas las dudas (al fin y al cabo, no eres nuevo en esto de ir sobre dos ruedas), pues es una moto que su motor, aprovechable desde abajo del todo, hace su conducción fácil y relajada… si no le buscas las cosquillas ;). Y si aún así no lo tienes claro, para tener una referencia de una moto de menor potencia pero similares características, puedes probar una Kawasaki Versys 650. Aunque creo que la inglesa te va a enamorar.

      Un saludo, y no dejes de contarnos tus pruebas y decisión 🙂

  • Alex

    Hola Xavi,

    Muchas gracias por tu rápida respuesta y consejos, la verdad es que esta moto me enamoró desde el primer momento que la vi y como yo no soy ningún apasionado del mundo de las dos ruedas…tengo esas dudas que te comento.

    Ya te comentaré que haré aunque creo que lo tengo mas que claro..

    Muchas gracias otra vez

    Alex

  • Joan

    Excelente artículo el tuyo con la prueba de la tiger, tras leerlo es como si yo mismo la hubiera probado. Me gustaría que me echaras un cable, llevo en mente adquirir una trail, y hasta leer tu artículo tenía decidido comprar la nuea tenere 660, he visto q por prestaciones la británica gana de calle, aunque económicamente la japonesa se acerca más a mi presupuesto, a pesar de ello, siempre se puede sacar algo más. Que opinión tienes respecto a la tenere? muchas gracias por tu atención.

    • Xavi (Motoret)

      Hola, Joan, gracias por pasar 🙂

      La Ténéré es una moto con bastantes menos prestaciones que la XC. Es lógico, además de contar con dos cilindros menos (uno contra tres), también cuenta con desventaja en la cilindrada (660cc contra 799cc). Potencias, 48 CV la Yam contra 95 CV de la Triumph, la mitad. Si al menos contara con la ventaja de la ligereza… pero tampoco, pues la japonesa pesa 206 kg contra 215 kg la XC (210 kg la versión asfáltica).

      ¿Es esto malo?. Pues no, claro que no. Todo depende de lo que busques. Seguro que si tienes poca/ninguna experiencia en conducción de motos, la Ténéré te hará ir más tranquilo, confiado y, en definitiva, disfrutarás más. Si ya tienes experiencia, la Triumph tiene muchas más prestaciones, pero si eso es una gran ventaja o no, tienes que decidirlo tú en función de lo que busques.

      Al pie te dejo el enlace a la prueba que hice a la XT660R. No es la Ténéré, pero te puedes hacer una (ligera) idea de lo que puedes esperar.

      Y como siempre digo: si tienes ocasión, ¡pruébalas! 🙂

      Un saludo, y que la disfrutes, te decidas por la que te decidas 🙂


      Yamaha XT660R, la sencillez como virtud.

  • geanse

    Bueno, que decirte despues de lo que has escrito y descrito. Me ha gustado muchisimo, parecia que estaba conduciendo yo.
    A lo que yo venia, queria preguntarte si verias factible pasar de una CBR600RR version 2008( que como tu dices no es tan incomoda) y de haber tenido en mi vida siempre deportivas, a pasar a esta creacion de TRIUMPH TIGER 800 XC.
    Estoy decidido pero me gustaria saber tu opinion.
    Un abrazo y V´SSSSSSSSSSSssssssssssssssssss
    Gracias

    • Xavi (Motoret)

      Hola, Geanse, gracias por pasar:

      Hombre, factible es, ya lo creo que sí. La Triumph es capaz de colmar los deseos del motero más exigente que busque este tipo de moto. Tiene un motor impresionante, una respuesta fantástica, frenos contundentes, agilidad… pero no nos engañemos: no es como una deportiva. Una supersport (como la CBR600RR) es como un bisturí: precisa, incisiva, pasional. Sobre una deportiva se tienen sensaciones que no se consiguen con ninguna otra moto, eso es así. Ahora bien, la Triumph Tiger 800 no es un compromiso, no es una moto que lo hace todo bien sin destacar en nada… la Tiger es una moto impresionante, con un rendimiento inesperado, una postura de conducción para devorar los kilómetros a miles y un arma muy efectiva en carreteras de curvas, cuanto más cerradas mejor.

      ¿Qué motivos te hacen cambiar de tipo de moto, de una deportiva a una trail?. Eso es lo que debes preguntarte. Mi caso (que no tiene porqué cincidir con el tuyo), si me preguntaran si prefiero una CBR o una XC… pues para circuito, la CBR sin duda. Para todo lo demás, Triumph. Pero yo soy rutero, y mi ritmo en carretera es tranquilo, y esto condiciona del todo mi elección.

      Si ya tienes la decisión tomada, es que ya te has preguntado tods estas cosas y te has decidido. Entonces, enhorabuena: te vas a llevar, en mi humilde opinión, una de las mejores motos que el mercado es capaz de ofrecer. ¿Factible?, ya lo creo que sí. Vas a encontrar diferencias a nivel de precisión, chasis, puede que algo de frenos… pero a cambio, con la Triumph tendrás una respuesta enérgica desde el ralentí, una geometría que invita a la conducción “a la inglesa” y una aliada cuando el firme de la carretera se hace bacheado e inseguro, por no decir que irás mucho más cómodo cuando de hacer kilómetros se trate 🙂

      Ya nos contarás como va la Tigresa 🙂

      Un saludo.

  • geanse

    Hola denuevo !
    A la pregunta a la que comentas si me he hecho(¿cambiar de deportiva a trail?), esta claro que sí.
    Mi respuesta conlleva varios motivos, como por ejemplo, cuando tu pareja te dice: “ahí se monta tu tía”, que no es este solo el motivo, ni el que mas afecta.
    Tengo varios amigos que han cambiado de se superdeportiva a una trail, BMW GS1200R, y están maravillados, ya que me explican el paso por curva, la estabilidad y la seguridad que les ofrece, ahora van mas rápidos.
    Como tu dices yo no soy ni el mejor , ni un crack pilotando, pero lo importante es disfrutar, hago lo mismo que tu.
    Yo no puedo permitirme un gasto de 19000 € ni 15000€ de gasto en una moto.
    Mi CBR600RR tiene este mes 4 años de vida y 6500 Km, como sabes la vida de cada uno va por un camino y el de los amiguetes también. Por ese motivo los kilómetros de mi severita, cambie de tener una CBR900RR de las ultimas unidades por mi aguila negra(CBR600RR) y los pocos Km que he hec ho con ella han sido espectaculares, seguridad en curva con su amortiguador de direccion electronica, su frenada, suspensiones, para mi la mejor moto que he tenido y la segunda mas que la CBR 900, ha sido mi CBR600F3 del año 93, recuerdos entrañables.
    Perdona por el toston que te estoy dando.
    Mi estilo de conducción por todos los motivos, pareja y amigos por la que su vida a cambiado de rumbo, no necesito una deportiva, necesito una moto mas relajada, que me proporcione seguridad y que a la vez sea divertida, que para circuito tengo mi cbr 600 f del 92, no es la mejor mejor pero me lo paso genial y me desahogo, que como a ti me quitan las pegatinas.
    Gracias por haberme contestado, y gracias por haberme escuchado(leido), un abrazo.
    V´SSSSSSSSSSSSSSSSssssssssssssssssss
    PD. Sigue escribiendo, te seguiré. Recuerdos a mis amigos moteros de Valencia. Ah soy catalán, seguro que de mi comentan mas. Jejejjejejejje
    Lo dicho: UN ABRAZO

    • Xavi (Motoret)

      Hola, Geanse:

      Bueno, pues por lo que dices, diría que lo tienes muy claro y que tu decisión es acertada. Es más, si los colegas con los que sueles salir llevan R1200GS, con la Tiger no vas a encontrar ni el más mínimo problema en hacer lo mismo que ellos… gastándote la mitad. Sinceramente, si ahora mismo yo estuviera eligiendo trail, me olvidaría de R1200GS, 990 Adventure e incluso Tiger 1050 y me iría a la 800XC sin dudarlo. Porque no necesitaría más, esa es la clave.

      Un saludo, y que la disfrutes/téis mucho 🙂

  • Jorge Troncoso Pozo

    Gracias por un excelente articulo que refleja lo que yo sentí cuando probé la demo 800 xc, y en base a los artículos y vídeos que logre ver. Me dejo tranquilo mi decisión de comprar una y sin ningún tipo de acostumbramiento recorrí mas de 2.000 Kms. en menos de tres días desde RANCAGUA a Valdivia (Chile) por caminos secundarios y de tierra, lo que resulto una experiencia inolvidable …. Lo único que me dejo un poco intranquilo es la altura del asiento, ya que yo soy bajo de estatura ( 1.73 mt.) y a veces quedo muy corto para llegar al piso… Quizás Triumph logre diseñar un asiento alternativo para la gente mas menuda, y que no tengan que perderse el placer de disfrutar de esta tremenda maquina… Gracias saludos

    • Xavi (Motoret)

      ¡Hola, Jorge!:

      Bueno, entonces qué te voy a contar de las excelencias de la Tiger… ¡más podrás contarnos tú a nosotros!. Lo que sí es cierto es que no me extraña en absoluto lo que nos cuentas de tu viaje, porque es una máquina que a la vez que es muy capaz, hace la vida del piloto muy sencilla.

      Enhorabuena por tu nueva máquina, y por ese país tan maravilloso que recorres con ella, que a buen seguro te hará disfrutar.

  • despertaferro2008

    Gracias miles por to crónica…
    He tenido la desgracia de probar una hoy…desgracia por que me ha enamorado del todo… ya no podre volver a mirar de la misma manera a mi fiel 650 gs…
    saludos

    • Xavi (Motoret)

      Un saludo, compañero 🙂

      Lo malo de probar motos, es que después nos gustan y a ver quién es el guapo que nos las saca de la cabeza, jajaja. A mí me sigue pasando con la Suzuki GSX-R1300 Hayabusa… ¡y hace más de un año que la probé! 😀

      Un saludo.

  • Adrián

    Hola Xavi, cómo estás?

    Soy otro argentino más disfrutando de tu relato; la pasé muy bien.
    También soy un enamorado de las trails, vivo en un país que te permite darles el uso para el que fueron diseñadas; mi casa queda al lado de la montaña y tengo rutas, caminos y pistas para elegir.
    Hasta la fecha tuve tres Transalps, dos 600cc y una 650cc; con las que he disfrutado muchísimo; el sumun: viaje al Cusco el año pasado, atravesando Bolivia y regresando por Chile, 5000 km en 16 días, junto a 6 amigos, inolvidable…
    El hecho es que ahora estoy en una “transición motera”, usando una enduro 250cc para el diario y a la expectativa del 2012, que me permitirá juntarme nuevamente con alguna trail, por fin. Y todo este prólogo para arrancar con mis consultas:
    Hasta la aparición de la Tiger XC, los que buscábamos una auténtica trail que no fuera un elefante con ruedas debíamos pensar en la BMW F800GS, es decir, una Transalp (de las de antes) o Africa Twin agiornada. Ésto, por sus posibilidades de viajar, uso diario, uso fuera de carretera y CONFIABILIDAD. Resalto la última palabra porque mi dilema se origina por allí: tengo un concesionario BMW a 160 km de casa, el de Triumph a 1300 km!, pero resulta que BMW y su tan simpática F800GS tienen muchos antecedentes de fallas mecánicas. En el desierto de Atacama, las fallas mecánicas no son bienvenidas (molestan en la esquina de tu casa, imagínate). Según entiendo, Triumph y esta 800XC son más confiables, será?
    En Argentina, ambas cuestan lo mismo (BMW y Triumph), por lo que no es tema de discusión. Alternativas? Maxitrails; las de BMW (GS1200 y Adventure), Super Tenere 1200, KTM 990 (descartada en realidad porque aquí es ridículamente cara).
    Entonces: 1 voy por una BMW 800 y su poca confiabilidad y con concesionario a 160 km, 2 Triumph y una apuesta al 100/100 en su mecánica o 3 me cargo unos kgs más en una Super Teneré 1200, también a 160 km del concesionario (y un post venta no tan bueno).
    Bueno, perdón por semejante rollo, pero me gustaría escuchar tu opinión al respecto.
    Un gran abrazo desde Salta, Argentina y si algún día te das una vuelta, te esperaremos con un buen asado y vino tinto.

    Adrián

    • Xavi (Motoret)

      ¡Hola, Adrián, bienvenido a Motoreteando! 🙂

      Antes de contestarte, quiero decirte que… ¡cómo te envidio ese viaje que describes!. Debió de ser espectacular, sobretodo por los parajes que se atraviesan por esos países, donde todavía es posible vivir auténticas aventuras. Soy un enamorado del cono sur, y de hecho, uno de los viajes que me reservo en la categoría de “logros de mi vida” es a Patagonia y Tierra del Fuego.

      Pasando a las dudas que planteas… complicada situación. La fiabilidad real de la Tiger XC aún no se sabe cual es, al ser un modelo totalmente nuevo. Estuve leyendo por algún foro Triumph que las primeras unidades estaban dando algún problema menor de fiabilidad, de los típicos que se resuelven cuando se manifiestan en las primeras unidades. Todo lo que digamos sobre su fiabilidad a largo plazo y bajo condiciones exigentes es especular. En principio no debería ser mala, pero… Tal vez ya haya algún usuario con alguna unidad con muchos kilómetros. Sería interesante conocer su opinión y el resultado de la moto. En los foros Triumph puede haber valiosas experiencias. Personalmente (y es una opción personal) nunca he comprado un vehículo recién salido al mercado. He esperado a que madure (al menos un año), le corrijan los posibles “problemas de dentición” y entonces ya sí, a por él.

      En cualquier caso, me planteas una situación que mi mentalidad de europeo no puede asumir con facilidad :D. Por ejemplo… si yo recorro 1.300 km (la distancia a la que tienes el concesionario Triumph más cercano a tu casa) o atravieso dos fronteras (puedo llegar a Italia o a Suiza, pasando por Francia) o directamente me caigo al mar, jajaja. De la misma forma, no quiero ni imaginarme una avería en el desierto de Atacama. Para estos casos, los aventureros como tú suelen elegir motos sencillas, monocilíndricas refrigeradas por aire que en caso de avería (no demasiado grave, claro) ellos mismos reparan sobre la marcha. Seguro que esto no te parece extraño, ¿verdad?. Ignoro las condiciones a las que te enfrentas en dicho desierto, pero al menos seguro que el mantenimiento de la moto lo llevas a rajatabla.

      En fin, poco te he solucionado, pero si dijera lo que no sé, flaco favor te estaría haciendo 🙂

      Un saludo… y disfruta de la naturaleza que te brinda tu magnífico país.

      • Adrián

        Gracias Xavi por tu aporte.
        Entiendo que no es un dilema sencillo de resolver el mío, pero de eso se trata, de ir sumando opiniones de gente que está en el tema.
        El asunto de la fiabilidad de la moto no sólo tiene que ver con estar en Atacama o Marruecos, que sería la peor situación; un viaje de unos días, por más que sea por lugares más civilizados, a todos nos cuesta organizar; por el dinero invertido, por el permiso de la jefa (debí ponerlo en primer término, je), por coincidir con tus compañeros de viaje, etc. Una avería en medio de eso y el repuesto que demorará una semana y viaje arruinado.
        Tuve oportunidad de charlar con un par de personas aquí que tuvieron varias averías en sus BMW GS800 y de ahí mi duda. Tengo a mi hermano en Barcelona con una, del 2008 y tuvo un par de asuntos menores, resueltos en garantía y muy conforme con ella. No sé… está difícil el dilema.
        Bueno, veré un poco en foros de Triumph y seguiré investigando el asunto.
        Lo de la Patagonia está muy bueno, no pude ir todavía pero tengo amigos que disfrutaron mucho ese viaje. Quién te dice, por ahí lo hacemos juntos!
        Y el norte de mi país, no te lo puedes perder.
        Gracias de nuevo.
        Un abrazo
        Adrián

      • Xavi (Motoret)

        Hola, Adrián:

        Disculpa el enorme retraso en mi contestación, he estado un poco “desconectado” últimamente.

        Efectivamente, no es una decisión sencilla la tuya. En los foros Triumph que he podido leer no se refieren grandes problemas mecánicos en las Tiger 800, por lo que a priori debemos suponerlas fiables. En cualquier caso, 1.600 km de distancia al concesionario oficial más cercano me parecen una barbaridad. Está claro que no debería averiarse, pero… ¿y si necesitas recurrir a la garantía en algún momento?. ¿Tienes que llevar o enviar la moto a 1.600 km de distancia?. No sé si existe la posibilidad de hablar con ellos para que te cubra la garantía algún (buen) mecánico de tu zona, pero en general las marcas son muy reacias a este tipo de tratos (que siempre deben quedar por escrito, por supuesto).

        No sé… la verdad es que en tu caso, puede que esos 1.600 km pesen demasiado en la decisión, pero sólo tú puedes contestar a la cuestión. Teniendo un concesionario Yamaha a los mismos 160 km que el BMW… ¿te has planteado una Ténéré?. Está claro que es la mitad de potencia, un cilindro, etc, un modelo más modesto que la Tiger o la F800GS, pero sin duda con muchas y muy buenas cualidades. La Super Ténéré es una verdadera bestia… potente, grande y pesada como un elefante. No sé yo si me aventuraría con ella por terrenos inhóspitos :D.

        Un saludo.

      • Adrián

        Hola Xavi, aquí estoy, recién vuelto de vacaciones.

        Tu propuesta de Yamaha Teneré sería para tener muy en cuenta pero por alguna razón, que no alcanzo a comprender, no se comercializa en Argentina; la 1200 sí.
        y si… los 1600 km me rompen el coco. Si me decidiera por la Tiger, mi plan sería retirarla, recorrer por los alrededores los primeros 1000 km, hacer service y por lo menos tener la garantía hasta los 10.000 km; apostando a que si hubiera una falla grave estar cubierto. Pero no deja de ser una aventura con posibles dolores de cabeza.
        Para terminar de completar el lío, en mi país hay desde hace casi un año grandes restricciones a los importadores de motos de gran cilindrada, por lo que además de decidirme por cuál, debo saber que la espera puede estar en no menos de 6 meses.
        Gracias de nuevo por tu aporte, cualquier novedad me pongo en contacto.

        Mis saludos.

  • Jordi Suñé

    Hola Xavi; fantástico relato, la verdad es que has sido capaz de transmitir lo que seguro debe ser una gozada: probar una XC.
    Pero yo tengo una pregunta para tí; por lo que dices, la conducción y las grandes sensaciones que da esta Triumph deben ser muy similares a las que yo sentí probando algo parecido: la KTM 990 adventure…crees que la supera? estoy en el punto de comprarme una y la única moto que me ha dudar es la XC….
    Por otro lado ,tuve la oportunidad de probar en el concesionario la Street Triple, y pese a que no es mi tipo, aluciné con el comportamiento de la moto…creo que de hecho , es la moto más divertida que he probado….

    Jordi Suñé

    • Xavi (Motoret)

      ¡Hola, Jordi!:

      Gracias por tu valoración :).

      En cuanto a tu pregunta… pues es una cuestión que no me atrevo a responder sin haber probado la KTM. La teoría dice que debe superarla, pues aunque sus cilindradas no andan excesivamente alejadas, compiten en categorías diferentes. La 990 tiene un carenado mucho más completo, un tamaño general un punto mayor, unas suspensiones pata negra… que no es que la Tiger sea manca en todos estos aspectos, ni mucho menos, pero la austríaca debería ser superior. Las cifras son favorables a la austríaca (como es lógico), pero en absoluto me parecen determinantes para descartar a la británica: Triumph, 3 cilindros en línea para 799cc que rinden 95 CV a 9300 rpm con 79 Nm a 7850 rpm. La KTM, 2 cilindros en V (75º) para 999cc que rinden 106 CV a 8250 rpm con 100 Nm a 6750 rpm. Todo ello, para un peso de 215 kg la Tiger contra 209 kg la KTM. Como vemos, la KTM contará con un motor más contundente en bajos, y ésta será la mayor diferencia entre una y otra. Eso sí, te aseguro que la respuesta de la Tiger es muy buena, así que la de la KTM debe ser bestial (y no sé hasta qué punto cómoda). Si probaste la Street Triple y te gustó (es una moto increíble que yo también probé día después de la Tiger y también me enamoró), tienes mucho camino andado para que te guste la XC.

      Ahora bien, yo creo que la cuestión no está en si la KTM es mejor que la Triumph, cosa a la que está obligada. La cuestión es: ¿realmente la KTM es TRES MIL EUROS mejor que la Triumph?. Como digo, no he probado la 990, pero después de probar la XC, me parece prácticamente imposible que esa diferencia de precio esté justificada. Porque la Tiger es una máquina impresionante.

      Racionalmente, yo me iría a por la Triumph sin dudarlo: con esos 3000 eur te puedes ir un par de veces a los Alpes, equiparla y equiparte hasta las orejas, o hacer miles de kilómetros pensando que la gasolina te está saliendo gratis… y todo ello, montado sobre una moto que te va a sacar la sonrisa debajo del casco cada vez que la montes.

      Ahora bien… la moto de mis sueños, la que algún día tendré, es la Hayabusa, así que menuda racionalidad la mía :D. ¿Qué quiero decir con esto?, pues que si el dinero no es un problema, al final la mejor de las dos es la que más te guste. Porque hay ocasiones en las que no se elige a la moto, sino que la moto te elige a ti.

      Pásate por los conces de ambas marcas, reserva una prueba y la que más te enamore… esa es la mejor 🙂

      Un saludo, que la disfrutes sea cual sea, y no dejes de pasar a contarnos por cual te has decidido 🙂

  • Luis Antonio

    tengo reservada una 800 xc Tiger, estoy dejando una buena motocicleta Kawasaki Versys pero por algo siento la urgencia de tener una con ABS pues mas de un buen susto he pasado por no tenerlos en La Versys, lo que he leido me indica que mi intuicion es correcta, gracias por colaborar en mi eleccion. Luis.

    • Xavi (Motoret)

      De gran moto a gran moto y tiras porque te toca :). Desde luego que la Versys es tan buena moto que no lo parece a la vista de sus cifras sobre el papel, pero la 800 XC juega a otro nivel. Desde luego, tienes reservada una de las mejores motos que se puede tener actualmente en su categoría. Enhorabuena 🙂

      • Luis

        Gracias por tus palabras y respaldo a mi movimiento de Versys a Tiger 800 xc aquí en mi El Salvador tenemos carreteras con excitantes curvas que invitan disfrutarlas los fines de semana, la Versys permite que esto sea fácil para un novato como yo, pero deseo un poquitín de mas potencia y seguridad con l

  • Ricardo Medina Luna

    Hola Xavi, me llamo Ricardo y soy de Lima Peru, te cuento que soy motero desde hace 25 años y practico el Enduro ahora en una KTM
    500 exc.
    Desde hace unos pocos años se está viviendo una nueva fiebre sobre las motos de “paseo” y principalmente hay dos marcas fuertes, una es la KTM con la 990 adventure y la BMW con las 800 GS y la impresionante 1200.
    Te felicito por tu articulo de la Triumph 800 XC y ahora me cae a pelo porque en 30 dias debo tenerla en mis manos, ya tenemos representante de la marca y estoy optando a ciegas por una 800 XC, ya te contaré cuando la tenga conmigo.
    Saludos
    Ricardo

    • Adrián

      Hola Xavi, finalmente me compré una BMW F800GS. La gran distancia al concesionario Triumph fue determinante en mi desición, sumado a que en la Argentina recién está comenzando a comercialisarce ahora, por lo que la reventa del modelo es un misterio. Pero insisto en el primer punto, si hubiera sido residente de Bs As me animaba igual. El concepto de la 800 XC me sigue pareciendo muy adecuado para el tipo de uso que le doy a la moto. Tuve tres Transalps, para definir mi perfil motoquero, je.
      Igual, te imaginarás que con la 800 GS no estoy triste, para nada, es una gran moto.
      Mis Saludos.
      Adrián

      • Xavi (Motoret)

        Entiendo tu decisión, y probablemente esa distancia al concesionario oficial pese más que el propio modelo de moto. En cualquier caso, estoy seguro que disfrutarás mucho con tu nueva BMW. ¡Enhorabuena! 🙂

  • joan

    excelente descripcion de sensaciones!!
    solo comentar que viendo las fotos, tenias puesto el sillin alto de 865 mm de altura, tambien disponen del bajo de 845mm que ayuda a los no tan altos como tu 😉

  • JJ

    Hola amigos, desde hace unos meses he decidido comprarme uma moto, me encantan las trail.os cuento, no conduzco ninguna moto desde hace 15 años y, era una Vespa de 125cc.Ahora a mis 40 años y 1,80 de altura no se si sería escapaz de hacerme facil con ella. Viendo todas las que hay en el mercado ( por internet ) me ha cautivado de forma especial la Tryumph Tiger 800 y en concreto la XC, me gustaría que me aconsejarais si seria factible y prudente comenzar con ella. La usaria para autovía,ciudad y por qué no hacer algo de pistas. El comprar primero una de menor cilindrada para ir probando, os digo en los tiempos que estamos, economicamente, no está la cosa para ir cambiando cada dos por tres. No me extiendo más un saludo y gracias

    • Xavi (Motoret)

      Hola, JJ: bueno, es el eterno dilema. Las motos no corren más de lo que les dice que lo hagan el que va montado en ellas. Pero también es cierto que una “moto grande” tiene unas inercias y un comportamiento que hay que conocer. Sólo tú mismo puede responder a tu pregunta. Si consideras que tienes la cabeza bien amueblada, te controlas (que no es lo mismo que “controlas”) y te ves capacitado, adelante. La Tiger es una moto que te va a hacer la vida fácil porque su motor es muy aprovechable desde bien abajo, por lo que no vas a necesitar buscar la zona alta del cuentavueltas para encontrar rendimiento. Por otra parte, es una moto cómoda, ágil, muy noble… Lo único, ya sabes: controla el puño derecho, y disfruta. De todas formas, otras motos menos potentes tampoco se quedan cortas, como la Kawasaki Versys, por ejemplo. Un saludo.

      • JJ

        Muchas gracias Xavi, si me decido por fin en adquirir la Tiger seguiré tus consejos y ya os contaré.
        Un saludo.

  • Manuel

    Muy bueno el relato.. Por un rato, estuve allí contigo.. Se agradece el tiempo y la dedicación. Ahora, tengo una duda.. Cual será la mejor opción.. si la 800 o la 800 XC. Acabo de señar una XC, pero no sé cuanto uso off-road le daré. Lo que me deja tranquilo en tu relato es que por lo visto, en asfalto va bastante bien.. no? Saludos desde Argentina!

    • Xavi (Motoret)

      ¡Hola, Manuel!:

      Me alegra que te haya gustado, gracias :-). No probé la versión “estándar” de la Tiger, pero la XC es un verdadero monstruo en cualquier terreno, asfalto incluido. Yo diría que la versión XC lo que hace es sumar posibilidades a la estándar, sin renunciar a nada. Yo elegiría la versión XC sin dudarlo… y más si viviera en ese increíble país en el que tú vives. La tentación de hacerse alguna pista para llegar a vete tú a saber qué lugar siempre está presente, y con la XC se puede caer en ella (en la tentación, ¿eh?). Un saludo y enhorabuena por la adquisición.

      • Manuel

        Gracias Xavi! Ya te contaré mi experiencia con la XC.. Abrazos!!

  • javier

    Hola Xavi :
    Vivo en colombia y estoy muy interesado en adquirir una motocicleta tipo “enduro ” para usar en carreteras de montaña en mi pais . En la actualidad manejo una v-strom 650 suzuki . Por muchas razones quiero rodar en una motocicleta de montaña como la Triumph tiger vs/ xc 800 o una Bmw 800 gs ,no tengo los problemas del amigo argentino (1200 km) para llegar a una agencia, las dos estan en la ciudad que vivo: Bogota .
    La Triumph es una motocicleta de muy buena marca, resisitente.La Bmw de tradicion en colombia, con muchos comentarios negativos a la hora de manejo .
    Conoces bien la BMW ? que opinas ?

    • Xavi (Motoret)

      Hola, tocayo:

      Pues la verdad es que poco o nada puedo ayudarte, ya que no he probado la BMW y no puedo decir nada de ella. Sí te puedo decir que la Triumph me pareció una máquina muy difícil de mejorar, y que en las comparativas que he podido leer la británica sale victoriosa frente a la alemana… pero no lo digo yo, lo dicen las revistas, jajaja. Un saludo.

  • Carlos

    Hola Xavi, mi elección ya la tome me deben entregar mi tiger xc la semana que entra, mi única duda es mi nula experiencia en motos solo 5 horas en una 150, a favor mío mi cabeza se que la moto no te da mas de lo que tu le pides y me controlo muy fácil, tengo 35 años, un consejo para los primeros km no me caen nada mal, gracias, una pregunta adicional a estas alturas agosto de 2012 (mas de una año de lanzada) como esta la confiabilidad de mi nueva moto, una recomendación de llantas de tacos para off road?

    • Xavi (Motoret)

      Hola, Carlos:
      Perdona el retraso en la contestación, pero últimamente estoy más liado que la pata de un romano.
      Bueno, atreverte con una XC con sólo 5 horas de experiencia en una 150… ya es atreverte. ¿Consejos para los primeros kilómetros?, sólo uno: piano, piano, compañero. Ves despacio, conoce tu máquina, acostúmbrate a su manejo, a sus reacciones, a sus inercias. Sin prisas, ella te hará la vida fácil. ¡Ah, otro consejo más!: en cuanto puedas, apúntate a un cursillo de conducción. El HIS (Honda Instituto de Seguridad) está muy bien, o los de la Mutua Motera. Si te pillan lejos (se hacen en Cataluña), mira que cursillos se organizan por tu zona. Te aseguro que no te arrepentirás y saldrás del circuito con mucha más confianza y soltura (y fíjate que digo cursillo de conducción, no rodada).
      Un saludo, y que disfrutes tu maquinón 🙂

  • Nacho

    Hola Xavi,
    Después de tener que vender mi GS1200R antes de verano por la dichosa crisis, pensé que jamás podría encontrar algo parecido e infinitamente más económico! Creí que mi GS era la mejor moto del mundo!!! y creo que ha sido mi mejor moto pero no va a ser la mejor después de leer tu artículo.
    Después de tres meses sin moto (llorando todos los días al bajar al garaje y ver el hueco) y parece que las cosas empiezan a pintar mejor, me estoy planteando el volver a comprar otra moto de características similares a la GS, he visto muchas, me he leido todo y después de leer tu relato creo que es la definitiva.
    ¿Crees que será mi mejor moto hasta ahora?
    Muchas gracias por tu tiempo y sigue escribiendo así por favor!!!!
    Un saludo
    Nacho

    • Xavi (Motoret)

      Hola, Nacho:
      Realmente, la R1200GS debe ser una gran moto (y digo debe, porque no he probado ninguna en marcha). Yo sólo me he subido a ella en parado, y la verdad es que me transmitió una sensación distinta a cuanto había probado hasta el momento. Es difícil definirlo… como si me hubiera subido a un Panzer con el que una salida de domingo significara ir a almorzar un wratsburg a la mismísima Alemania XD. La Triumph es mucho más ligera, con todo lo que ello conlleva.
      No sabría decirte si la Tiger va a ser mejor que tu ex-R1200GS, pero creo poder decirte que no te va a decepcionar. Claro que tú ya sabes que juega en otra división, no necesariamente inferior ni peor.
      Pásate por aquí a contarnos la comparativa en primera persona. ¡Son las más interesantes que pueda haber! 🙂
      Un saludo.

  • ANTONIO

    antonio

    Hola Xavi.Pues despues de leer todos estos relatos,lo mio es mas gordo
    despues de 22 años de carnet de moto,y sin hacer uso de ella excepto la vespa del examen y del tirón me he comprado la tiger 800 xc,que te parece maestro mas perdio que un submarino en un charco,eso si aprendiendo cada día un monton.

    Tus comentarios de maestro

    SALUDOS

    • Xavi (Motoret)

      Hola, Antonio:

      Ya pasados unos meses, ¿cómo va tu experiencia? Valiente fuiste, pero como siempre digo, las motos sólo corren lo que les dice el puño derecho. Espero que tu experiencia con esta magnífica máquina esté siendo muy buena.

      Un saludo

      • ANTONIO

        Pues haciendo km poco a poco,la verdad es q en marcha el progreso es vueno, otra cosa son las maniobras de parado y entre 1ª y 2ª .Gracias por
        responder.SALUDOS

  • mauro

    Hola, fantastico comentario. Pero la pregunta del millòn ?? Tengo un f 800 gs, con ganas de cambiarla por la 800 XC, sentiré el cxambio , para bien ??, desde ya gracias.

    • Xavi (Motoret)

      Hola, Mauro:

      Pues no he probado la F800GS, así que poco voy a poder ayudarte. En cualquier caso, y aunque personalmente iría antes a por la 800XC que a por la F800GS, no estoy seguro de si teniendo la BMW invertiría en el cambio de una a otra máquina. Eso ya eres tú quien debe decidirlo.

      Un saludo.

  • Jezabel

    Hola Xavi.
    Gracias por tu prueba,excelentemente compartida.
    El caso es que soy un feliz poseedor de una yamaha xj6n del 2011,siempre he tenido motos pequeñas de 125 y 250 y hace tres años me compre la xj6 con la cual estoy super contento…si no fuera por el aire a partir de 120 km/h y que no tiene abs.
    Tengo decidido el cambio pero estoy entre dos modelos facer 8 el nuevo modelo con suspensiones ajustables y la tiger 800 normal,el precio es similar y el uso será totalmente asfaltico,ciudad,carreteras de montaña,algo de autovia y alguna excursión con la parienta.
    El funcionamiento del motor de la xj6 me encanta y la principal candidata es la fz8s pero despues de leer tu prueba tengo dudas otra vez.
    No se si habrás probado la fz8 y cual seria tu elegida,a mi me gustaria probarlas pero en mi pequeña ciudad no tenemos esa posibilidad 😦
    Gracias de nuevo y un saludo.
    Jeza.

    • Xavi (Motoret)

      Hola, Jezabel:

      No he probado la XJ6N, pero de entrada te diré que si has acumulado una buena cantidad de kilómetros con ella en estos tres años, es experiencia más que suficiente para dar el salto a la FZ8 o a la XC. Una vez encima de tu nueva máquina, sea la que sea, lo que siempre digo: despacio, conocer a la nueva compañera, sus prestaciones, sus reacciones… en una palabra, compenetrarte con ella y aprender a llevarla. Así, todo será disfrutar.

      Tampoco he probado la FZ8 que me dices, pero sí tengo una Z750S que es de la misma categoría. Estas motos son muy polivalentes, sirven para uso diario por ciudad o carretera, para hacerse unas curvas un domingo por la mañana o para marcharse de viaje al fin del mundo. Y lo digo por experiencia. Con la 800XC estamos en lo mismo: te sirve para todo lo que quieras hacer con ella. En cuanto a las diferencias, les encuentro dos fundamentales: la postura de conducción, más cómoda y erguida en la Triumph, más alta y en general más grande. Es cierto que en general mi Z es algo más radical de posición que las sucesivas Fazers/FZ que han ido saliendo, pero aún así, si te subes a la FZ8 y a la Tiger, lo vas a notar.

      La segunda diferencia fundamental es el motor: el tricilíndrico británico consigue sacar lo mejor de dos mundos: el de los dos y el de los cuatro cilindros. Su respuesta en bajos es difícil de creer si no se ha llevado ningún motor de tres cilindros, superando a los tetras sin problemas… pero es que su estirada y su potencia a altas vueltas deja a los bicilíndricos muy atrás. Habiendo probado motores de uno, dos, tres y cuatro cilindros, de todos los que he probado sin ninguna duda me quedo con éste de Triumph, siempre hablando de cilindradas más o menos equivalentes, obviamente.

      Entre la FZ8 y la 800XC… pues mira, hace ocho años estuve dudando entre la DL650 V-Strom y la Z750S. Con mis opiniones sobre lo mucho que me gustaba la Suzuki, creo que vendí más unidades que cualquier comercial de la marca XD… y al final acabé comprándome la Z750S. ¿Por qué?, porque una moto se elije con el corazón. La elegida, además de cubrir ciertas necesidades, tiene que hacerte babear cada vez que la ves. Tiene que ser la moto que te gusta y de la que vas a disfrutar durante muchos años. Tiene que ser esa moto que, mirando muchas otras en un concesionario mientras esperas a que un mecánico saque la tuya del taller, cuando aparece hace que te olvides de las demás, porque las eclipsa. La Z750S cumplía todo esto, y además era una Kawasaki (objetivamente una tontería, pero subjetivamente importante para mí).

      No seré yo quien te diga que te compres una u otra, pero sí te diré que, te compres la que te compres, que sea la que deseas tener por encima de todas las demás :).

      ¡Un saludo!

  • Jezabel

    Hola de nuevo Xavi,creo que esa es la esencia de una moto que la desees con el alma.

    Eso me pasó con mi xj6 y ha sido realmente una excelente compañera en los 22000 km que llevo con ella,pero me molesta mucho el aire(sobre todo en la zona del casco) y me he dado cuenta también de la necesidad del abs.

    Realmente me pasa lo mismo que te pasó a tí en su día,sé que la Tiger 800 es una moto muy muy buena,pero a mi Yamahita la he cojido un cariño especial (quizás por ser mi primera MOTO…no lo se)y pienso que su hermana mayor me dará un poco más de todo,quitándome el aire y aportándome la seguridad del abs,creo que no necesito más.
    Es la que más me gusta físicamente y es Yamaha…(en esto también te entiendo),aunque me imagino que si hace ocho años hubiera existido la Tiger 800 tu historia no seria la misma…

    Muchísimas gracias por tu respuesta,eres un fenómeno:)

    ¡¡Un saludo!!

    • Xavi (Motoret)

      Tu elección parece que está hecha. Me alegro, compañero. A por ella y a disfrutarla :).

      Bueno, en realidad lo de mi kawasakismo me viene de niño… literalmente. Una larga historia, pero sabía que acabaría con una Kawasaki, y no puedo estar más feliz con ella (afortunadamente para mí :D)

      Un saludo, y no dejes de contarnos el estreno de tu magnífica FZ8 🙂

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