Hasta siempre, Shoya Tomizawa.

Mala curva te puso el destino en tu camino. Una coincidencia de desafortunadas circunstancias hicieron que ni siquiera tú, piloto de una calidad incuestionable, acostumbrado como todos los pilotos a bailar sobre el filo de la navaja sin siquiera pestañear, pudieras hacer nada para evitar una caída en la que no deberías haber sufrido ningún daño.

Las palabras que sobre ti dicen tus compañeros de profesión, de equipo o de Mundial son unánimes: eras un campeón dentro y fuera de la pista. Aunque los aficionados no necesitábamos que nadie nos lo dijera para saberlo: tu espontánea y sincera sonrisa cada vez que te enfocaba una cámara, tu inmediato saludo a los que te estábamos viendo y tus continuos gestos de alegría ya nos señalaban qué tipo de persona eras.

No te voy a decir que era tu seguidor, porque no es verdad. Toni Elías siempre me ha parecido un piloto fuera de serie al que sólo le falta un título mundial. Cada gran premio mi mayor apoyo va para él. Sin embargo sí te puedo decir porque es verdad que te profesaba una especial simpatía. Como la mayoría.

Un verdadero aficionado a este deporte, a esta pasión que son las motos, nunca desea la caída de ningún piloto, y mucho menos se alegra cuando ésta acontece. Ni siquiera aunque ello signifique la victoria de su favorito. Uno se puede alegrar de la victoria de su piloto, pero nunca de la caída de uno de sus rivales. El que más y el que menos sabemos lo que es caerse, y eso no se le desea a nadie.

Tu accidente fue terrorífico, y a los que lo vimos en directo a través de TVE sólo el ojo experto de Ángel Nieto nos señalaba lo que no sabíamos o no queríamos ver. “Daño, daño… daño” decía Nieto entre soplido y soplido nada más ver el accidente, sin acertar a articular otras palabras hasta instantes después. Yo lo vi igual que él, le describí a Susi el accidente, diciéndole que era grave, pero no me quise creer el fatal desenlace. “Es un piloto, una buena temporada recuperándose y otra vez a competir”. Ángel lo sabía, sabía que el accidente era gravísimo, mientras los demás no acertábamos a imaginarnos hasta qué punto. Daño… ya lo creo.

Ganó Elías y Simón fue segundo. Buen resultado, pero no sentí la alegría normal. Después llegó MotoGP, Pedrosa barrió y Lorenzo entró tras él. Pero ya no estabas entre nosotros, habíamos perdido a otro piloto, a otro motero, y el resultado de las carreras era lo de menos. No había forma de librarse del nudo en la garganta.

Descansa en paz, Shoya. Voy a colocar un pequeño #48 en algún rincón de mi moto para que, como solemos decir los moteros en estos casos, desde donde estés guíes mis trazadas. Hasta siempre, compañero.

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Acerca de Xavi (Motoret)

Una frase escuchada en un spot publicitario: "Cuando naces, todo el mundo ríe y tú lloras; ve y vive tu vida de forma que cuando mueras, tú sonrías y los demás lloren". Ver todas las entradas de Xavi (Motoret)

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