La elección del casco

Son muchos los aspectos a tener en cuenta a la hora de elegir un buen casco para proteger nuestra cabeza ante imprevistos del camino. La resistencia a impacto, el confort (disgregado en variados parámetros como ventilación, aerodinámica, materiales interiores…), la estética y el precio son aspectos importantes en los que nos fijamos (o deberíamos). Pero se nos suele escapar la capitalidad de un aspecto: el peso.

El peso del casco es algo a lo que no se le suele dar la importancia que tiene. Ese peso no conviene que sea el menor posible sólamente por el confort de nuestro cuello, que tanto menos se cansará cuanto menor sea el peso del casco que deba mantener (que ya es una buena razón), sino porque la masa del casco influye directamente en la energía con que nuestra cabeza golpeará el suelo (o lo que sea) en caso de accidente.

Supongamos dos cascos, uno de 1500 gr y otro de 1000 gr. Supongamos que dos pilotos exactamente iguales tienen exactamente la misma caida y ambos impactan contra el mismo sólido rígido a la misma velocidad (pongamos 50 km/h = 14 m/s) . El piloto A, con el casco de 1500 gr impactará con una energía cinética debida al casco de:

Ec(A) = 1/2 * 1’5 * (14)^2 = 147 julios

mientras que el piloto B con su casco de 1000 gr impactará con una energía cinética debida al casco de:

Ec(B) = 1/2 * 1 * (14)^2 = 98 julios

Es decir, con un 33% menos de energía. La energía del impacto es directamente proporcional a la masa del casco, y es fácil de ver la importancia que esto puede llegar a tener.

También podríamos decir, rizando el rizo, que un casco con menor masa es probable que impacte, en un gran porcentaje de casos, a menor velocidad que uno de mayor masa, pues si el impacto lo recibe cualquier parte de nuestro cuerpo antes que la cabeza, se minoraría la velocidad del casco antes de su impacto (absorción de energía por parte de otras partes del cuerpo) con tanto mayor éxito cuanto menor fuera su masa. Y si observamos las anteriores expresiones, la velocidad viene elevada al cuadrado, por lo que cualquier disminución de la misma tiene una enorme influencia en el resultado. Suponiendo que la menor masa del casco B nos permitiera una mayor reducción de la velocidad de impacto que el casco A, a tan sólo 1 m/s menos (algo casi inapreciable y realmente fácil de conseguir con una masa un 33% menor), el resultado quedaría:

Ec(B) = 1/2 * 1 * (13)^2 = 84,5 julios

¡o una reducción del 43%, un 10% mayor que el supuesto más simple, sólo por minorar la velocidad en 1 m/s!

Es decir: el peso de un casco tiene una importancia enorme, y debería ser uno de los principales factores a la hora de elegir un modelo u otro (junto con los test de resistencia y confort, evidentemente).

Uvex Onyx Carbon

Marushin RS-2 Carbon

Para conseguir ese peso reducido, el material más empleado es la fibra de carbono combinada con otros elementos como el Kevlar. Hay varios cascos en el mercado de estas características, por ejemplo: BMW SportIntegral Carbon (999 gr), Uvex Onyx Carbon (950 gr) o Helix RS 750 Carbon (990 gr), Marushin RS-1 o RS-2 (1050 gr).

Los precios son muy variados, oscilando entre los 260 eur del Marushin RS-1 y los 1.650 eur del BMW SportIntegral Carbon (no es un error, mil seiscientos cincuenta euros). Entre ambos precios, aunque mucho más cerca del económico Marushin, estaría el excelente Uvex Onyx Carbon a 600 eur o su hermano Uvex Helix RS 750 Carbon a 500 eur. Precios aproximados para todos estos modelos de buenos resultados en test de resistencia a impactos (los Marushin consiguen la máxima calificación en los test Sharp británicos).

Aunque no sólo de carbono vive el casco ligero. Hay modelos de nuevo con excelentes resultados en test de resistencia a impactos y con pesos realmente reducidos que no recurren a este caro material. Un ejemplo de los muchos que hay en el mercado es el Marushin 999RS (1100 gr) que se puede encontrar a un precio de 300 eur, proporcionando un resultado de cinco estrellas en los test Sharp.

La parte más importante de un casco es la calota, o parte exterior rígida que es la que proporciona la resistencia a los impactos. Un dato interesante a tener en cuenta a la hora de elegir modelo es cuántos tamaños de calota se fabrican para un mismo modelo. Si se fabrica sólo una calota para todas las tallas del casco, es evidente que dichas tallas se consiguen a base de rellenar con más o menos cantidad de materiales blandos (los encargados de absorber la energía en un impacto) el interior de la calota. Obviamente siempre será mejor solución la fabricación de varios tamaños tamaños de calota para abarcar las tallas, de forma que una calota para la talla XL será mayor que otra para la talla XS. Esto permite una optimización de materiales, redundando en un mejor resultado general del casco.

La calota puede ser de diversos materiales, siendo los más comunes la resina termoplástica, la fibra de vidrio con distintos composites y la ya tratada fibra de carbono con mezclas de kevlar y de resinas, entre las que se cuentan la epoxi como opción de máxima calidad (aunque dificil de encontrar por su precio). El material del que esté hecho el casco no tiene influencia directa en su eficacia ante un impacto. Hay cascos de resina termoplástica que aprueban con muy buena nota los test de impacto, y otros en fibras y composites que los suspenden.

En general, se puede decir que las principales desventajas de las calotas termoplásticas suelen ser su mayor peso y una fecha de caducidad más concreta (unos cinco años). El peso es fácil comprobarlo en las especificaciones del casco (aunque algunos fabricantes mienten un poco), y la fecha de caducidad será o no importante dependiendo de la frecuencia con que cambies de casco. ¿Algún casco te ha durado más de cinco años?.

Tomando los AGV como ejemplo, mi termoplástico K2 obtenía un muy buen resultado en los test de impacto (creo recordar que 8.5 de 10), así que siendo el K3 su sucesor, no es de sorprender que obtenga el mismo resultado (4 estrellas de 5 en los test Sharp), igual que el K4. Si nos fijamos, el K3 es de resina termoplástica y el K4 es de fibra de vidrio… y ambos obtienen la misma calificación en el test de impacto y pesan exactamente lo mismo (1.460 gr., demasiado para mi gusto):

AGV K3: especificaciones y resultado test SHARP
AGV K4: especificaciones y resultado test SHARP

Tampoco el precio es un indicativo del resultado de un casco. Por ejemplo, tenemos el caro Schuberth S1 Pro de la afamada marca alemana, que tan sólo obtiene dos estrellas de cinco en los test Sharp (por no nombrar su increíble peso de 1.660 gr):

Schuberth S1 Pro: especificaciones y resultado test SHARP

Otro caso curioso es el de Arai, marca que sólo consigue cinco estrellas en uno de sus modelos (además con un meritorio peso de 1.300 gr), el Arai GP5X… el segundo más economico de su gama, mientras que los tope de gama juguetean entre las tres y las cuatro estrellas, en algunos casos con precios que superan ampliamente el doble del citado GP5X. Es el caso del Arai RX-7 GP (que además también supera ampliamente al GP5X en peso, 1.600 gr):

Arai GP5X: especificaciones y resultado test SHARP
Arai RX-7 GP: especificaciones y resultado test SHARP

Aquí tenemos los resultados del Marushin RS1 Carbon anteriormente citado, máxima puntuación en resistencia a impactos y un peso verificado de 1.100 gr… a un precio inferior a todos los modelos nombrados. Yo desde luego no me lo pensaba:

Marushin RS1 Carbon: especificaciones y resultado test SHARP

Una prueba que se puede hacer es atarse a la cabeza una chuleta de 400 gr de la carne que más guste e ir de esta guisa durante un buen rato (un par de horas será suficiente) agitando la cabeza en todas direcciones. Después de retirar la chuleta, el alivio que se sentirá será la diferencia de peso entre unos cascos y otros. Me explico, ¿no?.

Así que la elección de un buen casco no es tan sencilla como a priori pudiera parecer, pues nada es obvio en este importantísimo elemento de seguridad. Convendrá pues buscar la mejor opción posible dentro del presupuesto disponible a base de buscar información independiente sobre los modelos que nos interesen.

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Acerca de Xavi (Motoret)

Una frase escuchada en un spot publicitario: "Cuando naces, todo el mundo ríe y tú lloras; ve y vive tu vida de forma que cuando mueras, tú sonrías y los demás lloren". Ver todas las entradas de Xavi (Motoret)

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