Suzuki GSF650N Bandit, la utilitaria.

Hoy, por fin, he probado la Bandit. Y la conclusión es tan clara como tajante: me compro la Strom.

No obstante que no llame a engaño esta primera frase. Sigue leyendo y verás que la Bandit es mejor de lo que se desprende de tal afirmación. También descubrirás la respuesta a otra gran polémica motera: V2 vs. 4L… ¿cuál es mejor?. Bueno, al menos sabrás MI respuesta.

Bien, entremos sin más rodeos al asunto. Papeleos, firma aquí, y vámonos. La Bandit es relativamente voluminosa, teniendo en cuenta que la que tengo delante es la N. Me subo, arranco (sí, sí, a la primera, apretando el embrague, no como con la V-Strom) y le digo a Susi que monte. A ver el cambio… Suzuki, o lo que es lo mismo, muy bueno, aunque no tanto como en

la Strom. Salimos, y ya desde el principio se apodera de mí una sensación que no me abandonará en toda la prueba: la dirección no me parece excesivamente cómoda. La horquilla se me antoja corta y el ángulo de lanzamiento un poco demasiado cerrado, por lo que es sensible al movimiento de manillar. Está claro que estoy acostumbrado a horquilla larga y de generoso

lanzamiento (ya no solo en la mía, sino también en la Strom que probé), pero me temo que no es la causa, ya que supongo que la ZX6R tendrá menos lanzamiento y horquilla más rígida, y me pareció mucho más estable. El manillar (semimanillares en la ZX6R) supongo que tendrá algo que ver también. De todas formas, es algo que asumo que a fuerza de hacer kilómetros uno se acostumbrará y dejará de notarlo así.

Salimos y los primeros pasos son intentando cogerle el tacto al motor y al embrague. Realmente me parece un poco brusca a bajas vueltas. Nada exagerado, pero tienes que tener un cuidado exquisito con el embrague y acelerador si no quieres obsequiar a la acompañante con un recital de gas/corte nada cómodo. Salimos a carretera y pronto noto el que a mi juicio es el mayor inconveniente de esta moto: es PESADA. Tienes que decirle con decisión por donde quieres ir. No vale “mirar” y allí va… no, de eso nada. Sin ser tan exagerado, pero me recordó a la FJ. Pero al menos la FJ tiene más distancia entre ejes, tiene casi el doble de cilindrada, un carenado estupendo… La Bandit no.

Voy acostumbrándome poco a poco al tacto de la moto. A la Strom me hice mucho más rápido, esta me cuesta más. En cuanto a respuesta del motor la verdad es que va bien: dejo caer las revs hasta 2000, y de allí acelero en 5ª. La respuesta es bastante decente, no se queda muerta como se supone se quedan las 600cc, aunque la verdad tampoco asusta la salida, claro. Más tarde en autovía me sorprendí circulando en 6ª a 100 km/h y la moto respondía bien a las sugerencias del puño del gas. Esto es bueno en viajes largos, ya que no es necesario hacer uso constante del cambio, sólo cuando se quiera una aceleración realmente rápida por algún motivo puntual. Dos golpes al cambio, y sale como un tiro. El motor, para mí, es más que

suficiente en cuanto a potencia. No necesito más, al menos arriba del cuentavueltas.

Nos salimos por unos caminos en El Saler, paseando a ritmo muy lento. Susi me dijo que el motor iba muy revolucionado. En realidad no era así. Iba a 5000-5500 rpm, pero yo tenía la misma sensación que ella. No estoy acostumbrado a estos 4L que tienen bien merecido el nombre de molinillos. Sin ser ni mucho menos un motor deportivo, la zona roja la tiene en 12000

rpm, lo cual significa que ni siquiera vamos a la mitad del régimen que es capaz de alcanzar. La verdad es que me estresa un poco esta sensación de tener que llevar el motor al menos en medios, 6000-7000 vueltas, ya que aunque la respuesta no es mala en baja, no se aprovecha ni la mitad del motor. Todo esto se lo explico a Susi en dos frases, y enfilo la autovía hacia Valencia.

Una vez en la autovía, tomo las manos de Susi para que se coja a mí, y se las aprieto para que se coja fuerte. Bajo marchas y le doy gas con ganas. La moto sale como un tiro, impresionante: 7, 8, 9, 10… 11000 rpm, y veo los 140 km/h en un suspiro. Subo marcha y reprimo el impulso de volver a retorcerle la oreja… llevo radar en la espalda. Realmente es aquí donde el motor da lo mejor de sí. Es excitante acelerar de esta forma, y así se entiende que los que están acostumbrados a llevar los 4L se quejen de que los V2 se “acaban” muy pronto. Claro, se acaban donde los 4L cobran vida de verdad.

Las pocas curvas que tomo dejan bien a las claras lo que es esta moto: una sport-turismo, más turismo que sport. Claro que también influye el llevar pasajero, no sé cómo será el comportamiento de la moto en solitario, aunque me temo que no variará en exceso. En fin, nada que no me esperase ya. Me queda meridianamente claro la desventaja que tienen los pilotos de Bandit

cuando ruedan con RRs o incluso con modelos más sport como SV, Fazer y similares.

En la entrada a Valencia, me incorporo desde un lateral a la avenida de entrada justo al lado de un camión. En pocos metros tengo un ceda el paso. Giro de puño y el camión desaparece. ¡Qué gusto dejar atrás los problemas con un giro de puño! (me permito esta licencia de conductor de 125cc). Con el tacto ya más adaptado, por ciudad se circula bien. A pesar de su

pesadez, la moto se maneja bien entre coches, mejor de lo que cabría esperar, y al final resulta que los tirones del principio se convierte en suavidad de marcha, aunque siempre con atención al embrague y al puño, de reacciones inmediatas.

Los frenos y el chasis… pues la verdad es que no los he podido probar como me hubiese gustado, dado el equipamiento de radar que incluía la prueba. Los frenos me parecieron correctos, sin más. Si acaso un poco más potentes que en la Strom, pero claro, a ésta última sí que la exprimí mucho más en frenadas, por tanto no es significativo. Algo parecido pasa con el chasis. El de la Strom es una auténtica maravilla, pero no he probado el de la Bandit en las mismas condiciones. Lo poco que he hecho, ha tenido un buen comportamiento, sin nada más que añadir.

Una vez en el concesionario, comentamos Susi y yo la postura. Para mí es bastante cómoda, aunque la comparación con la Strom es inevitable y aquí la trail-sport-turismo es una reina. En la Bandit vas más inclinado hacia adelante, cargando más las muñecas, aunque no es ningún exceso y ya digo que la moto es cómoda. Las estriberas están donde deben en una moto como esta y

todo se encuentra donde uno se lo espera.

La visión de Susi difiere en mucho a la mía. Ella siente la moto bastante incómoda. El ir echada hacia delante no la convence en absoluto, y a pesar de que en las últimas fases de la prueba encontró una postura más o menos aceptable, no cree que aguantara con comodidad un viaje de ni siquiera medio recorrido. Añade que el asa es muy incómoda, vibra mucho, a la espalda y pequeña. Vamos, que el que la ideó más le vale dedicarse a otra cosa. Las estriberas, pequeñas y poco convincentes. Las rodillas, demasiado altas para su gusto… ¡Menos mal que no la subí a una GSX-R!. Vamos, para entendernos… suspenso.

Dentro del conce le digo a un mecánico si nos podemos subir a una Strom que tienen allí expuesta, y me dice que sí. Monto y la levanto de la pata de cabra, y le digo a Susi que se suba. Después de explicarle cómo se sube el pasajero a una trail (igual que a un caballo), escala a la parte trasera y una vez acomodada, cito textualmente: “¡Hombre, esto no tiene nada que ver!”. Se mira y se remira. Yo agarro el manillar y le digo que esa es mi postura de conducción (la espalda casi vertical), y ella se acomoda también. Nada que ver. La amplitud de espacio para ella, el tremendo asiento que la acoje, la espalda bien vertical… una postura mucho más natural, sin duda. Le digo que se fije en un detalle: con la Bandit, cuando parábamos en un semáforo, los dos nos incorporamos para hablar y, porqué no decirlo, a descansar. Con la Strom, dentro del concesionario, cojo el manillar, simulamos la posición de marcha, me giro a hablar con ella… todo sin cambiar la posición. Para entendernos: la Strom tiene una posición NATURAL.

Por último es inevitable comparar ambos motores, de Strom y de Bandit. ¿Cuál es mejor?. Ambos tienen la misma cilindrada, pero ahí acaban los parecidos. La Strom entrega mucha potencia desde muy abajo, mientras que la Bandit tiene bajos y medios aceptables, pero para despertar de verdad hay que subir mucho más arriba. Pues esta es mi conclusión: cual es el mejor o peor motor depende del piloto. Cuando ruedo con la Bandit a 7000 rpm, el sonido del motor me estresa, me pone nervioso, a pesar de saber que es normal y el motor no va, ni mucho menos, sufriendo. Pero estoy acostumbrado a menos revoluciones. A todo se acostumbrará uno, supongo, pero es una pena que mi instinto me haga cambiar a 5000 rpm con este motor.

Por otra parte, a pesar de que, insisto, los bajos y medios de la Bandit no están nada mal, no se puede comparar a la respuesta del V2 de la Strom. En cierta ocasión recuerdo haber posteado las tablas de potencia de la Strom (¿o era SV?) y la Fazer, y éstas se igualaban, si la memoria no me traiciona, en las 9000 rpm. Antes era el reino absoluto del V2, mientras que en adelante la Fazer despegaba como un avión. Pues hoy he experimentado lo que dicen las tablas en mi propio ser. A mi conducción se adapta mucho mejor el V2, al que le saco mucho mejor rendimiento que al 4L porque lo da donde a mi me gusta sentir el motor. Por otra parte, llevar el 4L hasta arriba y sacarle el jugo me resulta estresante y dejo de disfrutar de la conducción. Y eso que de deportivo, nada.

Y queda hablar de la suavidad, o la falta de ella, en ambos propulsores. La verdad es que la Strom es más impulsiva en la mayoría del rango de revs, pero una cosa me queda clara: ni el V2 de la Strom es tan brusco como se les supone a los V2, ni el 4L de la Bandit es tan sumamente suave como se le supone a un motor de este tipo, que encima no está apretado como un R. Y lo que gana definitivamente mi corazón es la sensación de acelerar “a mala leche”, a impulsos, del V2. Completamente subjetivo, lo sé, pero personalmente segrego más adrenalina con esta sensación que llevando el molinillo hasta casi el corte (aunque esto tampoco está nada mal). ¿Quién dijo V4?.

Conclusiones sobre la Bandit: una buena moto para el día a día, para rutear a ritmos tranquilos o ligeros, sin pretensiones racing. Cómoda entre las de carretera, aunque algo menos para el pasajero. Bien para viajar (si es con semicarenado, mucho mejor) y, en pocas palabras, sencilla. Suficiente para la mayoría de moteros, supongo. Eso sí, es una moto que no transmite nada especial, porque nada especial tiene, y eso, me temo, cuando hablamos de motos, es un lastre casi tan importante como su elevado peso.

Suzuki GSF650N Bandit del 2005

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Acerca de Xavi (Motoret)

Una frase escuchada en un spot publicitario: "Cuando naces, todo el mundo ríe y tú lloras; ve y vive tu vida de forma que cuando mueras, tú sonrías y los demás lloren". Ver todas las entradas de Xavi (Motoret)

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